



Situada en la Avenida de Andalucía, vial que constituyó en la década de los años setenta la apertura a la modernidad arquitectónica, el inmueble pertenece a una serie integrada por grandes edificios exentos que optaron por variadas soluciones de vanguardia como son los edificios de Correos y Hacienda situados en lo que popularmente se denomina Prolongación de la Alameda.
Diseñado por Antonio Valero Navarrete en el año 1979. Destaca sus cualidades escultóricas y la disimetría con la que se ha conjugado sus volúmenes. En el cuerpo horizontal concebido para el uso administrativo de una oficina bancaria (Unicaja), destaca la descomposición en cuerpos paralelepípedos en disposición de progresivo retranqueo para permitir la captación lateral de la luz.



